Hayao Miyazaki (o consejos para padres)

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Si usted tiene algún tipo de niñ@ a su cuidado entenderá de que se trata. Es duro combatir contra tanto hig school musical o patitos feos. Una de las mejores armas al respecto es el SEÑOR Hayao Miyazaki, director de filmes animados como El Castillo Vagabundo, El Viaje de Chihiro, La Princesa Mononoke y Kiki Delivery. Gran Bonus Track, la disfruta en serio cualquier adulto al que le guste el buen cine.
Líricas, oníricas e impregnadas de filosofía oriental, muchos titulos todavía no se consiguen por aqui, pero ya hay bastante con que entretenerse



con los deditos no

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Amigos, cuidado con lo que sale de esos dedos, no sea cosa que...

Cal y Arena

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Asi Sí:

Hay dictamen casi unanime de incorporar a la Constitución de Entre Ríos la revocatoria de mandatos. Los requisitos son un poco altos, un 25 por ciento del padrón, pareciera excesivo y quizas resulte impracticable, es pronto para evaluar pero el concepto está ahí:

"2.- Comisión Nro 2. Revocatoria de Mandatos:

Dictamen de la Comisión de Nuevos Derechos y Garantías. Formas de Participación Popular: (Exptes: 272, 319, 374, 674 y 705) (MAYORÍA Y DISIDENCIAS)

“Por incumplimiento de la plataforma electoral o de los deberes propios de su cargo los ciudadanos podrán revocar el mandato de todos los funcionarios electivos después de transcurrido un año del comienzo del mismo y antes de que resten seis meses para su expiración.

El procedimiento revocatorio se habilitará ante el Tribunal Electoral a pedido de un número de ciudadanos inscriptos en el padrón provincial, departamental o local según donde ejerza sus funciones el funcionario cuestionado, no inferior al 25% "

Así No
(todo juez es político)

Consejo de la Magistratura: Esta bien la constitucionalización, ahora eso sí señora, los vocales del Superior Tribunal nones. En la reunión de los vocales con los constituyentes aquellos han dicho algo como esto "Los vocales del stj deben tener una impronta política, deben estar fuertemente comprometidos con la democracia y los derechos humanos, esto no puede ser evaluado por ningún academico". Deberíamos preguntar por que un "academico" no puede evaluar esto, pero dejémoslo entre paréntesis. Ahora, pruebe usted a cambiar la frase "comprometidos con la democracia y los derechos humanos" por cualquier otra, digamos : "Los vocales del stj deben tener una impronta política, deben estar fuertemente comprometidos con el gobernador de turno, esto no puede ser evaluado por ningún academico" o bien: "Los vocales del stj deben tener una impronta política, deben estar fuertemente comprometidos con las instituciones eclesiasticas, esto no puede ser evaluado por ningún academico" . Siga usted, el argumento justífica cualquier "compromiso".
Hay otros problemas (integración, encuadre institucional, etc) pero lo dejamos para más adelante.

Honor

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Visceral nota de Martín Caparrós.

Honor

Por Martín Caparrós / 20-6-2008

"En su primera conferencia de prensa del último lustro, hace tres días, el señor ex presidente se quejó de que en 2002, cuando la bonaerense mató a Kosteki y Santillán, el diario Clarín tituló “La crisis se cobró dos nuevas muertes”, pero habló de “represión” cuando la Gendarmería detuvo a De Angeli la semana pasada.

No podría tener más razón. Guiado por su razón, casi encandilado, impaciente por acordar con él, busqué en todos los archivos de 2002 sus enérgicas declaraciones de repudio y condena al gobierno de Eduardo Duhalde por el asesinato de Kosteki y Santillán, y no encontré nada de nada.

El entonces gobernador que, ahora ex presidente, condena a Clarín hizo entonces lo mismo que ahora condena, pero un poco peor: no dijo ni una palabra sobre el crimen que le costó la presidencia a su entonces amigo y mentor. Pero ahora dice lo que entonces no dijo, como mañana no dirá lo que sí dijo ayer.

Y ése es, en general, su problema: dice, dice, siempre fuera de tiempo, cosas que no soportan la menor comparación con su historia o con su práctica presente. Se aprovecha –trata de aprovecharse– de la escasa memoria de nosotros argentinos: de la flaqueza de esa Memoria de la que tanto habla, y dice, y dice.

Es lo mismo que hace su mujer y presidenta, siempre con la Memoria en una esquina de la boca. Anteayer, en la plaza, tras nombrar madres y abuelas, dijo que quería que advirtiéramos que “si la historia primero fue tragedia hoy se repite como comedia”. No es poco, tener una presidenta que cita a Carlos Marx.

Aunque la señora presidenta haya citado su cita más citada –su epígrafe del 18 Brumario de Luis Bonaparte–, pero mal: “los grandes hechos y personajes de la historia suceden dos veces, primero como tragedia y después como farsa”, escribió el alemán, y no, como dijo la señora, “como comedia” que, como ella sabe, no es lo mismo. Farsa, dice la Real Academia, es “un enredo, trama o tramoya para aparentar o engañar”.

Quién sabe por qué no quiso hablar de farsas en un acto con todos los rasgos farsescos del peronismo actual –los asistentes mercenarios y despolitizados, la desconexión entre oradores y público, la ausencia de consignas compartidas–: el simulacro de un acto político, una escenografía para darle más fuerza a una cadena nacional.

Pero su mecanismo es el mismo que el de su señor marido: allí donde el señor reprocha a Clarín que haya hecho lo mismo que él, la señora cita a Marx para defender su gobierno capitalista –del famoso capitalismo de amigos, que ni siquiera Marx supo definir en su momento.

La verdad, hay días en que los escucho y me sube la mostaza. ¿Será posible que nos sigan tomando por tarados? ¿Por nabos a los que se les puede decir cualquier verdura? ¿Por desmemoriados descerebrados desechitos?

Digo: en honor a la famosa Memoria, ¿sería posible que se callaran la boca? En honor a la Memoria que nos ayuda a recordar que ustedes, señores K., durante la dictadura vivían en Río Gallegos, pueblo chico, donde todos saben quién es quién, y se dedicaban a ganar mucha plata ejerciendo lo más indigno del capitalismo –el préstamo hipotecario– mientras los militantes que ustedes ahora ensalzan morían peleando contra el capitalismo.

En honor a la Memoria que nos ayuda a recordar que ustedes participaron en la entrega del petróleo –y recibieron muy buen pago por ella–, mientras algunos otros, pocos, hacían lo que podían por impedirla: eran las épocas en que usted, señor, decía que Menem era “el mejor presidente de la Argentina desde Juan Perón”, cuando manejaba su provincia cual campito y todavía no había empezado a despotricar contra los noventa como esa época negra que, en efecto, con su ayuda, fue.

En honor a la Memoria –a la nuestra, a la que los recuerda–, por su honor –si les importa–, ¿no podrían dejar de hablar de todo eso, de los años setenta, de los años noventa? Ustedes hicieron lo que hicieron, y ni siquiera es tan grave. Al fin y al cabo, la Argentina está llena de personas que hicieron lo mismo: supongo que por eso los votaron a ustedes.

Lo que hicieron –hacerse los osos cuando los militares, apoyar al gobierno de Menem–, ni siquiera da para condenarlos, pero sí para pedirles que por favor, por honor, por pudor, no hablen más de esas cosas, no nos ofendan con memorias falsas. Seguro que si buscan otros temas los encuentran: la Argentina es un país tan generoso, tan sediento. Por favor, tómense el trabajo. O sigan creyendo que somos todos pelotudos y paguen el precio que suele cobrar esa creencia.

(Es curioso: al repasar este repaso, veo que cada vez que, en la historia argentina reciente, los Kirchner tomaron posición sobre algo serio, yo estuve del otro lado. Por eso, al fin y al cabo, no me extraña seguir estándolo. Sí me extraña que algunos que también estuvieron enfrente –que sufrieron la represión militar, que se opusieron a las privatizaciones, que lucharon por la pluralidad, que militaron contra Menem– ahora estén a su lado. Supongo que, entre las ganas de ilusionarse y la tentación de acercarse al fogón, pasan esas cosas. A veces los entiendo: es cierto, sería tan bonito que alguna vez, en algún futuro posible, sus acciones se parecieran a sus palabras.)"

el costo de los derechos

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Es un libro de Cas Sunsteinn y Stephen Holmes, pero esta entrada refiere al presupuesto para la constituyente entrerriana y asi viene la cosa.

El presupuesto total de la CC es de: PESOS DIECISIETE MILLONES SETECIENTOS DIECIOCHO MIL CIENTO SESENTA Y CINCO ($17.718.165), que se distribuyen asi:

Inciso I - Gastos en personal 12.141.165,00
Inciso II - Gastos en bienes de consumo 605.000,00
Inciso III - Gastos en Servicios no personales 4.972.000,00


El presupuesto es desagregado en diversos rubros, hay mas de $3.600.000 en gastos no especificados que son distribuidos por el ex gobernador, presidente de la convención y presidente de la cámara de diputados, Jorge Pedro Busti.

Cada uno de los 45 Convencionales cobra $12.959, 76, el Secretario de la Convención Constituyente $9.842, El prosecretario de la Convención Constituyente $8.329, el Director General de Administración $9.842, los  Secretarios de Bloque Político $7.269.

Muchos convencionales tienen otros cargos en diferentes areas de gobierno, algunos han renunciado a cobrar los salarios por dichos cargos mientras dure la convención, y otros no.

Cada convencional dispone de $10.000 para nombrar asesores, el bloque del pro mas dado que es un bloque unipersonal. El uso del monto referido es discrecional, el nombramiento de asesores es discrecional, la asignacion para cada asesor es discrecional, las rendiciones de cuentas son discrecionales.

Solo 7 de los 45 convencionales han informado públicamente quienes son sus asesores, según entendemos solo el convencional del pro ha informado cuanto cobran especificamente sus asesores.

Según la pagina oficial de la convención el unico "experto" que ha expuesto en el seno de las comisiones es Horacio Rossati, sobre régimen municipal.

Fuentes: Acceso Libre - Web Oficial CCER

El Blog de Cristina K

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Es así, para horror de jp feinmann todos tenemos blog, incluso Cristina K. Cierto es que lo tiene un poco desactualizado, de hecho solo hay 3 entradas y la última es de setiembre 2007, pero sigue siendo el blog de Cristina K, lo firma Cristina K y se llama "con Cristina a la victoria".

Alli nos enteramos que la actual presidente fue a inagurar algo al Tigre despues de una gira por Austria y Alemania, que estan lejos primero en las encuestas y podremos acceder a su curriculum.

Hay mucho de humor bizarro en los comentarios, una tal profesora facino denuncia el origen judio de kirchner, pero elogia el origen judio de j. guinzbourg, denuncia algunos plagios intelectuales, propone hipotesis sobre quien mato a maria marta garcia b. y etceteras. Otros comentadores son igual de desopilantes.

En fin señora, pase y vea por si misma, haga catarsis, defiendala, insulte al campo, insultela a ella, insulte a basile, lo que usted quiera, aprovechemos el blog de cristina para robustecer la democracia, ya que en otros espacios parece que el asunto está un poco complicado.


Bueno tampoco me mire asi señora.

RG et la résistance

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Hace unos pocos días, en el medio de la tormenta de cortes, paro de transportistas y choferes, falta de combustible y etcteras tuvimos el gusto de recibir la visita de Roberto Gargarella quien desafiando el temporal se acercó a cerrar el seminario sobre democracia deliberativa y como bonus track, a dar una charla sobre derecho a la resistencia.

Como sospechabamos, roberto une a su talento academico una gran calidez personal, aqui hemos quedado todos muy contentos y esperamos que se repita.


lm, rg, ah



Archivo Histórico ADS

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Transformaciones (CELA) Nº 14
1974



Ferrajoli por Bobbio

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La edición de Trotta de "Derecho y Razón" tiene como bonus track un prologo de N. Bobbio, cuya parte final se transcribe a continuación para beneplacito del público presente:


"Como teórico general del derecho, Ferrajoli pertenece a la familia de los positivistas en la tradición de Kelsen, Hart y positivismo italiano de este último cuarto de siglo. Pero es un positivista particularmente atento a distinguir la validez formal, o vigencia, de las normas de su validez sustancial y a subrayar que en un ordenamiento que haya recibido los derechos fundamentales de libertad la validez no puede ser solamente formal, y por tanto existe en él un problema de justicia interna de las leyes, y no solamente externa: un positivista bien consciente de que, una vez producida en la mayor parte de las constituciones modernas la constitucionalización de los derechos naturales, el tradicional conflicto entre derecho positivo y derecho natural, y entre positivismo jurídico y iusnaturalismo, ha perdido gran parte de su significado, con la consecuencia de que la divergencia entre lo que el derecho es y lo que el derecho debe ser, expresada tradicionalmente bajo la forma de contraste entre la ley positiva y la ley natural, se ha ido transformando en la divergencia entre lo que el derecho es y lo que el derecho debe ser en el interior de un mismo ordenamiento jurídico, o, con las palabras usadas repetidamente por el autor, entre «efectividad» y «normatividad». Este contraste está por lo demás en la base de la tarea específica del jurista, varias veces puesta de relieve, que es la crítica del derecho vigente: una tarea que contrasta con uno de los ejes de la ciencia jurídica según el positivismo de estricta observancia, que es el de la avaloratividad de la ciencia del derecho. La recurrente constatación de este contraste, en especial por lo que se refiere al derecho penal italiano, constituye uno de los motivos de interés del libro en el que la frialdad y la sequedad, diría que la aridez, del razonamiento no llegan nunca a sofocar el fuego de la pasión civil. Si con respecto a las tradicionales escuelas de teoría del derecho la orientación teórica de Ferrajoli pertenece al positivismo jurídico, aun cuando corregido y menos intransigente pero de hecho más consecuente, en cuanto al método, o simplemente respecto al modo de proceder en la argumentación, Ferrajoli puede ser incluido entre los filósofos analíticos: positivismo jurídico y filosofía analítica han hecho, al menos en Italia, quizá en Italia más que en otra parte, mucho camino juntos.
La adhesión a la filosofía analítica está declarada explícitamente en varios lugares. Esta pertenencia se revela en la atención continuamente prestada a las cuestiones de palabras, en el rigor del razonamiento nunca separado de la prueba de los hechos, en la tendencia al distingue frequenter, en la aversión hacia toda forma de esencialismo.
Desde el punto de vista de la política del derecho, el teórico del garantismo no puede dejar de injertarse en la gran tradición del pensamiento ilustrado y liberal que en el campo del derecho penal va de Beccaria a Francesco Carrara: aunque propone una revisión de los fundamentos epistemológicos de esta tradición, ingenuamente formalistas y realistas, mediante la distinción entre «significado» y «criterios» de verdad en el proceso, el análisis de los márgenes insuprimibles de opinabilidad de la verdad jurídica y del carácter no más que probable de la verdad fáctica y el nexo establecido entre el grado de verificabilidad y de verificación y el grado de satisfacción de las garantías penales y procesales. La noción de «grado» más o menos alto de garantismo (no sólo en el campo en al) es por lo demás central en todo el trabajo, en el que se excluye repetidamente la idea de que un ordenamiento, incluso el más perfeccionado, pueda nunca aspirar a una plena realización de los valores que forman precisamente sus fuentes positivas de legitimación. Y representa, junto a la tesis del carácter siempre relativo e imperfecto de la legitimidad jurídica no menos que de la legitimidad política que de ello se sigue, la base de la función crítica y reformadora asignada tanto a la ciencia como a la política del derecho, entendido éste como «artificio» o construcción humana confiada a la responsabilidad de los juristas y de los operadores jurídicos. En el conjunto, todo cuadra: positivismo jurídico, que no debe confundirse
con el legalismo ético, como se ha dicho, separación del derecho de la moral, en todas sus dimensiones, método analítico y liberalismo político, entendido como doctrina de los límites y de los vínculos del poder del estado, forman un conjunto coherente y contribuyen, al converger, a la composición del sistema general del garantismo. Las propuestas de reforma avanzadas, particularmente innovadoras las relativas a la pena, son una consecuencia directa de la teoría liberal de las relaciones entre individuo y estado, conforme a la cual primero viene el individuo y después viene el estado, y el estado ya no es un fin en sí mismo porque es, debe ser, solamente un medio que tiene como fin la tutela de la persona humana, de sus derechos fundamentales de libertad y de seguridad colectiva. La contraposición entre la concepción técnica y la concepción ética del estado y de todas las instituciones políticas recorre toda la obra de la primera a la última página.
Uno de los enemigos mortales del defensor convencido del garantismo es el estado ético de Hegel y, más en general, toda concepción organicista de la sociedad. La crítica del estado ético es uno de los muchos aspectos que asume la crítica tantas veces retomada de la confusión entre moral y derecho, a través de los que pasa la salvaguarda del principio de estricta legalidad, en definitiva, el valor de la certeza, valor fundamental en la defensa del ciudadano frente a los poderes arbitrarios que encuentran su espacio natural en la definición no taxativa de los delitos, en la flexibilidad de las penas, en el poder dispositivo, no cognoscitivo, del juez.
Las páginas dedicadas a la demolición de las doctrinas que por diverso título y en distinta medida podríamos llamar por antítesis oscurantistas y de las instituciones que contravienen los principios de un derecho penal garantista - e n t r e ellas, contestadas con particular insistencia, las medidas de seguridad, la prisión preventiva, toda suerte de pactos entre el juez y el imputado- no son menos incisivas que las dedicadas a la construcción del edificio. La obra no es un cuerpo inanimado. Dentro de ella sopla el espíritu vivificador que mana de una ética de la libertad sinceramente vivida. El que haya seguido la tenaz batalla del autor, librada casi día tras día a través de debates públicos y artículos de prensa en defensa del respeto de la legalidad durante
los años en que una imprevista e imprevisible explosión de violencia política en nuestro país provocó la legislación de emergencia, no puede tener dudas sobre la ocasión que le ha inducido a intentar la gran empresa, que con estas dimensiones y tan completa carece de precedentes, de establecer los fundamentos teóricos y los principios axiológicos de un sistema global del garantismo. Toda la obra esta dominada por la convicción de que únicamente a través de una visión omnilateral del problema es posible al jurista, que no debe ser solamente un frío y distante comentarista de las leyes vigentes, detectar y en consecuencia denunciar no sólo las deformaciones del sistema jurídico positivo, comprendido el desarrollo hipertrófico del derecho
penal o la ilusión panpenalista, sino también, como se ve en la parte final, poner al desnudo todas aquellas situaciones en las que permanecen poderes extrajurídicos, sobre las que el estado de derecho no ha extendido aún su regla y que en cuanto tales perpetúan relaciones de desigualdad, a las que se da el nombre sugestivo de «poderes salvajes».
La parte crítica, repito, no es menos importante que la constructiva: una y otra se apoyan y se justifican recíprocamente. No es casual que en las páginas finales Ferrajoli cite con honor el «precioso librito» de Jhering La lucha por el derecho, en el que la lucha por el derecho se presenta como un deber hacia nosotros mismos y hacia los demás.
No es casual que en la misma página se recupere con honor el principio de la «garantía social», enunciado en el art. 23 de la Constitución francesa de 1793, definida como la «acción de todos para asegurar a cada uno el goce y la conservación de sus derechos». Paradójicamente para concluir, incluso el más perfecto sistema del garantismo no puede encontrar en sí mismo su propia garantía y exige la intervención activa por parte de los individuos y de los grupos en la defensa de los derechos que aun cuando se encuentren normativamente declarados no siempre están efectivamente protegidos."

Norberto Bobbio

debate boron gruner

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en marca de radio, el programa de Eduardo Aliverti, se cruzaron Atilio Borón y Eduardo Gruner y debatieron tupido sobre la crisis del campo. Aqui abajo el audio.

boomp3.com

Positivismo Criminológico en el Political Compass

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Suele verse en la blogsfera y en mas de un sitio web un test de caracterización ideologica denominado Political Compass. Mas alla de que en este blog seamos escepticos ante estos intentos metodológicos de clasificación, llama la atención que en las preguntas referidas al poder punitivo del estado obre un sesgo claramente positivista que invalida en nuestro caso, cualquier respuesta.

Dice el test del PC: "En la justicia penal, el castigo debería ser más importante que la rehabilitación"
Dice el test del PC: "Es una pérdida de tiempo intentar rehabilitar a algunos criminales."

Claro está que para el test quien conteste "estoy totalmente en desacuerdo" o "estoy en desacuerdo" se ubicará mas a la izquierda en el arco político, lo cual resulta en error conceptual profundo.

No descubrimos America si decimos que asignar un papael terapeutico a la prisión implica adherir a las formulas de la criminología de finales del XIX, mas allá de que aquellas formulas integren hoy buena parte del imaginario social. Entonces, que hacemos los que no adherimos a la idea de las funciones "terapeuticas" de la prisión? Contestamos que estamos de acuerdo con el enunciado? ello nos colocaria a la derecha según el test. Vaya dilema, yo estoy totalmente de acuerdo con el segundo enunciado, es una perdida de tiempo la rehabilitación porque la prisión nunca ha podido ni podrá rehabilitar a nadie pero lo politicamente correcto segun el test del pc es lo contrario.

Hay otros enunciados en el test harto discutibles tambien, vamos, que metodologicamente ese test deja bastante que desear, vamos que, digamoslo claramente señora, aca ese test nos parece una verdadera porqueria.